Datos generales sobre El Cairo

Un poco de Geografía e Historia

La capital de Egipto se encuentra situada al inicio del Delta del Nilo, en el norte del país.

Se puede comprobar que, a partir de El Cairo, el Nilo se divide en dos ramas principales (Rosetta y Daimietta) enlazadas por un dédalo de canales que forman el Delta o “Bajo Egipto”, llanura de fertilidad extraordinaria donde se concentra la mayoría de la población.

Hacia el sudoeste (tal y como podrás comprobar en el mapa que encontrarás mas abajo), se encuentran las famosas Pirámides de Giza (Keops, Kefrén y Micerino), de las cuales, la más importante es la de Keops (“La Gran Pirámide”). Su ubicación está en la Necrópolis de Giza, que también puedes ubicar en el mapa indicado, y, bajando más al sur, encontrarás la antigua ciudad de Menfis.

La ciudad de El Cairo (“El-Qahira”, que significa “La Victoriosa” o “La Fuerte”) fue fundada en la época fatimí, aunque, inicialmente, era un simple fortín. Será durante la época de los mamelucos (a patir del año 1250) cuando alcanzará su mayor esplendor y crecimiento, esplendor que mantendrá hasta la llegada de los Otomanos hacia el año 1517, momento a partir del cual comenzará su declive al convertirse en una ciudad más del Imperio Otomano.

A partir del año 1805, cuando Egipto alcanzará la independencia, El Cairo verá renacer parte de su esplendor de antaño, con una tendencia hacia el aperturismo hacia Occidente, de la mano del Sultán Muhammed Alí, quien llevó a cabo importantes reformas políticas y económicas en este sentido. Sin embargo, con el protectorado británico en 1882, El Cairo verá frenado su crecimiento, hasta lograr su independencia definitiva en 1922 y la llegada al poder de Nasser en 1952, momento a partir del cual El Cairo, y Egipto en general, se convertirá en un referente político internacional, especialmente en el Mundo Árabe.

Actualmente, y a pesar de que los acontecimientos políticos de los últimos años han situado a Egipto en un segundo plano de la escena internacional, El Cairo continúa siendo un referente cultural, aunque casi exclusivamente en lo relativo al antiguo Egipto, olvidándose en ocasiones su importante papel como referente en el Mundo Árabe, tanto en lo político, lo económico y lo cultural.

Efectivamente, El Cairo es la ciudad más grande de África y del Mundo Árabe, ya que ocupa una superficie aproximada de 300 km2 y cuenta con una población cercana a los 16 millones de habitantes en toda su área metropolitana (unos 8 millones en la capital ). En consecuencia constituye un Departamento propio (“Gobernación”), del que es capital, contando con un Gobernador al frente que es nombrado directamente por el Presidente de la República.

La ciudad está organizada en barrios en constante crecimiento, aunque de una forma caótica y desorganizada, si bien, ello es uno de los elementos que agudizan su encanto. Destaca en este sentido “El Cairo Histórico” (el centro histórico), fue declarado en 1979 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es ahí donde vas a encontrar el Barrio Kopto, uno de los más famosos y atractivos de la ciudad y donde habitan los cristianos ortodoxos (precisamente es ahí donde se refugió la Sagrada Familia huyendo de la matanza decretada por Herodes).

Clima y economíaClima y economía…

El clima en El Cairo es mediterráneo, con veranos cálidos y húmedos e inviernos suaves e igualmente húmedos debido a la influencia del Delta del Nilo. En consecuencia, el momento ideal para viajar a El Cairo y, en general, a Egipto, es en invierno, ya que nos ahorramos los efectos del calor. Ha de tenerse en cuenta que estos datos climáticos se refieren sólo a El Cairo, ya que en otras zonas, como por ejemplo el Valle del Nilo, nos encontramos con un clima desértico con temperaturas muy altas y secas, hasta el punto que algunas visitas han de programarse antes del amanecer para evitar las consecuencias del calor desértico.

El idioma oficial es el Árabe (el inglés y el francés son fácilmente utilizables, así como el español en el caso de numerosos guías turísticos) y la religión mayoritaria es la musulmana.

La moneda en Egipto es la Libra Egipcia.

La economía se centra en la agricultura, fundamentalmente, sin perjuicio de la importancia que tiene el sector turístico por el efecto de las maravillas del Antiguo Egipto y para cuya visita El Cairo es lanzadera imprescindible. No hay que olvidar también que Egipto es rico en recursos naturales como el petróleo y el gas, siendo sus principales clientes la Unión Europea, Estados Unidos y los países de Oriente Medio. No obstante, a pesar de ello, a la hora de viajar a Egipto, ha de tenerse en cuenta que se trata de un país en vías de desarrollo y grandes masas de la población viven en la pobreza, por lo que han de tenerse en cuenta una serie de recomendaciones de seguridad al planear el viaje, las cuales encontrarás en esta misma guía si sigues el menú inferior.

Sin duda alguna, El Cairo en particular, y en general Egipto, tienen como atractivo principal la cultura y la magia del Egipto faraónico. Sin embargo, no debemos olvidar la riqueza cultural de esta ciudad, punto de encuentro de distintas civilizaciones a lo largo de la Historia, lo que convierte cada uno de sus rincones en una experiencia única para el viajero. Ciudad bulliciosa donde las haya, pero al tiempo pausada y sosegada a las orillas del Nilo, El Cairo es un destino indispensable en nuestra agenda de viajeros.

Si has elegido viajar a Egipto, El Cairo será tu punto de referencia indispensable, ya que será la ciudad de destino inicial y final en tu viaje a Egipto y el punto a partir del cual se organizarán todas tus actividades en el país. Por ello, es conveniente que planifiques tu viaje teniendo muy presente tu estancia en El Cairo y las recomendaciones que al respecto te damos en esta guía.

Datos generales sobre Nueva York

El clima de Nueva York es del tipo continental, con inviernos muy fríos y veranos templados y húmedos que rara vez superan los 30ºC, aunque la humedad aumenta la sensación de calor. En los meses de diciembre a febrero son habituales las fuertes nevadas, mientras que noviembre y abril son los meses más lluviosos. Por tanto, lo ideal para viajar a Nueva York es hacerlo en primavera (de mayo a junio) o al final del verano (de septiembre a octubre).

Nueva York cuenta con una población cercana a los 9 millones de habitantes, lo que supone casi un 50% de la población total del Estado de Nueva York (también conocido como “Empire State”), del cual la ciudad es su área metropolitana. Esa población se distribuye en cinco grandes “boroughs” o vencindarios: El Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island.

Lo más característico de la población de Nueva York es la inmensa diversidad cultural que la compone, ya que todas las etnias del Planeta se encuentran representadas en esta ciudad, así como, en consecuencia, la mayoría de las culturas del Mundo. Ello convierte a Nueva York en un corolario de culturas y gentes que se fusionan y combinan entre sí y que, adaptadas al contexto norteamericano, dan lugar a una forma de vida, de ser y de pensar especial que identifica y diferencia a Nueva York del resto de ciudades del Mundo. Puertorriqueños, italianos, dominicanos y chinos son las comunidades más grandes de Nueva York, sin olvidar a la comunidad judía, ya que la de Nueva York es una de las más importantes del Mundo.

Consecuencia de esa multitud de etnias que se dan cita en Nueva York es el hecho de que, aunque el idioma oficial es el inglés (con acento neoyorquino, por supuesto), esta ciudad es la que cuenta en el Mundo con mayor número de lenguas entre sus habitantes, ya que ronda los 170 idiomas. Es el español, precisamente, una de las lenguas más habladas, gracias a la importantísima comunidad puertorriqueña de Nueva York, por lo que, aunque no hables nada de inglés, no vas a tener ningún problema para moverte a la perfección por esta ciudad hablando español. En este sentido, descubrirás que se trata de una ciudad muy tolerante y abierta y te sorprenderá que los neoyorkinos no tienen ningún problema en esforzarse en hablar español para entenderse contigo. Igualmente, verás en muchos locales donde se indica “se habla español”.

Del mismo modo, todo ese cosmopolitismo de Nueva York hace que en esta ciudad se manifiesten una miríada de religiones. Aunque la religión mayoritaria es la Católica, seguida por las diferentes religiones protestantes, indudablemente en Nueva York se congregan un gran número de religiones en representación de casi todas las creencias que existen en el Mundo: judíos, musulmanes, budistas, sijistas, hinduistas, mormones, … Todas las religiones que puedas imaginar están en Nueva York.

Datos económicos sobre Nueva York

La moneda oficial es el dólar ($), moneda que se divide en “penny” (monedas de 1 centavo), “nickel” (monedas de 5 centavos), “dime” (monedas de 10 centavos), “quarter” (monedas de 25 centavos) y “half-dollar” (monedas de 50 centavos). La unidad del dólar lo puedes encontrar en billete y en moneda, y puedes encontrar billetes de 1, 2, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares, debiendo tener presente siempre que algunos comercios no aceptan billetes más grandes de $20. En todo caso, puedes utilizar sin ningún problema las tarjetas de crédito, siendo siempre lo más recomendable para hacer tus compras (te recomendamos Visa, Master Card y American Express, ya que son las tarjetas que se aceptan en todas partes). También puedes utilizar cheques de viaje, siendo los más aceptados los de American Express y Thomas Cook, aunque, en todo caso, te recomendamos el uso de las tarjetas de crédito.

Recuerda que en EE.UU. la corriente eléctrica es de 110 V y de 60 Hz, y que la mayoría de los enchufes son de clavijas planas, por lo que necesitarás un adaptador.

Nueva York es uno de los símbolos económicos del Planeta, siendo Wall Street, donde tiene su sede el NYSE (la Bolsa de Nueva York), el motor económico del Mundo y donde se marcan las pautas y los comportamientos económicos del Mundo: “si Nueva York estornuda, el resto del Mundo se constipa”.

Pero la importancia económica de Nueva York casi comenzó con el nacimiento de la ciudad, debido a su especial ubicación, como indicábamos antes. Esa ubicación situó a Nueva York desde los inicios en uno de los principales puertos comerciales del Imperio Británico, ya que suponía el lugar de salida de mercancías más importante de la Colonia Británica en Norteamérica.

El lugar del asentamiento actual de Nueva York fue descubierto por Giovanni da Verrazzano en el año 1524, explorador italiano al servicio de la Corona Francesa que le dio el nombre al nuevo descubrimiento de “Nouvelle Angoulême”. Sin embargo, el verdadero nacimiento de Nueva York se debe a los holandeses, ya que en el año 1626 éstos compraron a los franceses el lugar y lo rebautizaron con el nombre de “Nieuw Amsterdam”, convirtiéndolo en uno de los principales puertos comerciales de pieles, madera y especias, significando ello el punto de arranque de lo que hoy es Nueva York.

Efectivamente, la especial habilidad de los holandeses para el comercio convertirán progresivamente a Nueva York en uno de los puertos comerciales más importantes, lo cual convertirá al lugar en uno de los más codiciados por los británicos, quienes lo conquistarán en el año 1664, dándole el nombre definitivo de Nueva York. A partir del dominio británico, Nueva York irá creciendo en su importancia económica al convertirse en el puerto comercial y militar más importante del Imperio en América.

La importancia económica de Nueva York irá pareja a su importancia política, ya que, de hecho, la ciudad tendrá un importante papel en la independencia de los EE.UU., llegando incluso a ser la capital del país tras su independencia, aunque sólo durante un año, de 1789 a 1790. No obstante, la ciudad de Nueva York, a pesar de perder su capitalidad en favor de Washington, seguirá conservando su indudable influencia política al tiempo que irá aumentando su importancia económica, lo que se manifestará en la Guerra de Secesión de los EE.UU., ya que el abolicionismo de la esclavitud, uno de los motores de dicha Guerra, tendrá precisamente su germen en la ciudad de Nueva York.

Tras la Guerra Civil, Nueva York consolidará y aumentará su importancia, lo que supondrá un crecimiento espectacular de su población y, por tanto, de su territorio. Efectivamente, a partir del año 1898 es cuando ya podemos hablar de la Nueva York actual, ya que a partir de esa fecha Manhattan irá anexionándose nuevos territorios y el crecimiento de la ciudad ya será imparable.

A partir de ese momento, comenzarán los grandes proyectos que situarán a Nueva York en el punto de referencia mundial del comercio, la industria y la cultura. El Metro de Nueva York, el Puente de Brooklyn, los grandes rascacielos, …, todos los nuevos proyectos para el crecimiento y desarrollo de Nueva York serán la envidia del Mundo y el reclamo para la gran cantidad de inmigrantes europeos y de otras partes del Mundo que llegarán a la ciudad en busca de una oportunidad y una vida mejor, conformando, progresivamente, el puzzle étnico y cultural que es hoy Nueva York.

Nueva York es hoy, efectivamente, el lugar de referencia de la economía mundial, el lugar al que deben ir artistas, diseñadores y cualquiera que quiera ser conocido mundialmente. Nueva York es el lugar donde se concentran todas las culturas del Mundo, todas las etnias del Planeta, donde cualquier cosa puede pasar y por donde todo lo que quiera ser mundialmente conocido debe pasar. Nueva York es una ciudad indispensable que no puedes dejar de visitar.

Cómo viajar a El Cairo

Opciones para viajar a El Cairo

Para viajar a El Cairo vas a encontrar vuelos directos a muy buen precio, siendo lo más recomendable (como hemos indicado antes) viajar en invierno, ya que vas a encontrar mejores ofertas y el clima es más benigno. En cualquier caso, si viajas en temporada alta (verano), es recomendable que hagas tus reservas con antelación.

El precio del billete puede rondar los 400€, aunque puedes encontrar ofertas de última hora a buen precio (puedes comprar tus billetes de avión desde aquí).

El Aeropuerto Internacional de El Cairo se ubica a unos 20 km de la ciudad. Es uno de los más importantes de África y cuenta con dos terminales (actualmente hay en construcción una tercera terminal), conectadas entre si mediante autobús gratuito. En consecuencia, se trata de un aeropuerto con múltiples servicios para el viajero, tanto durante la estancia en el aeropuerto como para el traslado a El Cairo: servicio de “shuttle” ofrecido por los hoteles cercanos, autobuses, taxis y coches de alquiler (puedes contratar tu coche de alquiler desde aquí). Una advertencia, aunque el aeropuerto dispone de servicios para discapacitados (hay que pedirlos con antelación), no hay plazas específicas de aparcamiento para ellos.

En cualquier caso, a no ser que ya tengas concertada la recogida con el hotel u optases por alquilar un coche (en este caso, te en cuenta que el tráfico en El Cairo es caótico, por lo que es mejor el alquiler con conductor), sólo te recomendamos el autobús para ir del aeropuerto a El Cairo (cada 20 minutos sale un autobús público, de color rojo y blanco, que te llevará hasta el centro de El Cairo, pasando por los principales hoteles de la ciudad), pero no para moverte por la ciudad (es habitual que los autobuses no paren en las paradas reglamentarias y los pasajeros deban bajarse en marcha, lo mismo que para subirse a ellos, con el riesgo que ello supone).

Te recordamos que en esta misma Guía de El Cairo vas a encontrar ofertas de viajes y vacaciones a Egipto ofrecidas por las mejores agencias de viajes, así como una amplia ofertas de vuelos baratos a El Cairo y los mejores hoteles y alojamientos en El Cairo. Aprovecha las posibilidades que te damos en esta guía y ahorra en tu viaje a Egipto.

Moverse por El CairoMoverse por El Cairo…

Para moverte, el taxi es una opción bastante recomendable, ya que puedes contratarlo para trayectos cortos o para un día completo. Eso sí, es indispensable que regatees y que compares precios con varios taxistas; que no te dé vergüenza, ya que es la práctica habitual y puedes optar por elegir a cualquiera de ellos sin que se sientan ofendidos los demás. En todo caso, pacta de antemano el precio y lleva siempre cambio, ya que puede ocurrir que si das al taxista un billete de alto valor, de repente, te diga que no tiene cambio suficiente y te veas obligado a pagarle más al tener que recibir menos cambio. A modo orientativo y para que lo tengas como referencia, el traslado a las Pirámides de Giza te costará como máximo unas 20 libras egipcias (unas 140 si contratas el taxi para todo el día), de modo que cuando tomes un taxi ya sabes cuáles son los márgenes aceptables; aunque también has de tener presente que un mismo trayecto, según el taxista, el tráfico y la franja horaria, puede tener un precio diferente. Por ello, repetimos: regatea.

Pero eso sí, los taxis no son ninguna maravilla, aunque, siendo justos, debemos distinguir:

Los taxis más habituales: Son coches muy viejos y mal cuidados. En ocasiones les faltan faros y, las más de las veces, muy sucios. Como ya te indicamos, son los que encontrarás habitualmente. Son de color negro y blanco.

Los taxis menos habituales: Se trata de taxis nuevos, bien cuidados y con aire acondicionado. Son más caros y los podrás encontrar cerca de hoteles y el aeropuerto. Son de color amarillo.

En cualquier caso, si coges el taxi desde el aeropuerto, tu seguridad está garantizada, ya que la policía toma nota del número de taxi, de tu nombre y tu destino, a fin de evitar problemas y posibles asaltos a turistas.